Luces en la ciudad.

Espero frente a la luz roja.

Sobre el carril central circula una bicicleta. Rueda lento. Una motocicleta le pasa por un lado. Cerca. Casi golpea al conductor. La motocicleta la conduce un hombre flaco. Lleva el casco puesto. Las correas sueltas. Lo abraza por atrás una mujer. Gorda. De sandalias. Entre los dos va un niño. Entre el hombre y el manubrio, una niña.

Una mujer con bebé en brazos camina sobre la línea amarilla que divide la circulación en el bulevar. Camina hacia el sur. Los carros pasan a su lado. No van a menos de ochenta kilómetros por hora. La mujer se detiene. Parece que encuentra un espacio para cruzar entre los carros en movimiento. Tal vez calcula la distancia y la velocidad de los coches. Da un paso. Se detiene. Vuelve a caminar sobre la línea amarilla.

La luz roja detiene a los vehículos y la mujer cruza.

Flecha.

El de atrás suena el claxon.

Doy vuelta.

Un montículo de arena sobre la banqueta interrumpe el paso de una mujer que carga una bolsa de plástico en cada mano.

El camión que está a unos metros arranca. Invade el carril y me hace frenar. Se detiene en la siguiente esquina. Sube un hombre con una guitarra. El camión se desplaza unos centímetros hacia atrás y luego avanza. Del escape sale humo negro.

Voy a vuelta de rueda.

El camión se detiene en la siguiente esquina. Baja una pareja. Avanza. Una cuadra después se vuelve a detener. Sube un grupo de adolescentes uniformados.

Subo el cristal de la ventanilla para no tragarme el humo del camión.

La misma acción en las siguientes tres cuadras. Parece que es de ley que alguien baje o suba en cada esquina.

Llego al cruce de la avenida. Escucho música a pesar de llevar los vidrios arriba. Un grupo de jóvenes baila con mucho ánimo. Ondean banderas de un mismo color. Una chica se acerca a mi ventana. Me ofrece café. Lo rechazo.

“Es gratis”, insiste.

Sonrío. Lo intento.

Un hombre habla a través de un micrófono. Dice que no olvidemos salir a votar el domingo, y que tampoco olvidemos hacerlo por la persona cuyo rostro aparece impreso en la lona que sostienen cuatro jóvenes.

“Es nuestro amigo y sabe lo que hay que hacer para cambiar las cosas”, grita y los jóvenes que bailan aplauden.

Luz verde.

Photo by Hermes Rivera on Unsplash

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