El beso

Al principio, cuando la brigada acababa de ponerse en marcha, quiso persuadirse de que la historia del beso solo podía tener el interés de una aventura pequeña y misteriosa, pero que en realidad era insignificante, y que pensar en ella resultaba por lo menos estúpido. Pero pronto mandó a paseo la lógica y se entregó a sus quimeras…

Fragmento de El beso. Anton Chéjov.

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